Si estás pensando en renovar tu equipo, seguro te cruzaste con este dilema: ¿Sigo con la potencia mecánica de una Direct Drive o me paso a la comodidad tecnológica de una Pen?
En esta nota, analizamos las diferencias para que elijas la que mejor se adapte a tu mano y a tu estilo
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1. Máquinas Direct Drive: Pura Potencia y Control
Las rotativas Direct Drive son máquinas "crudas". El motor está conectado directamente a la barra de la aguja, lo que genera un golpe firme y constante.
- Lo mejor: Tienen mucha fuerza. Son ideales para meter color sólido (Color Packing) y líneas gruesas con agujas grandes (ej. 11RL o 14RL).
- A tener en cuenta: Generalmente, usan varillas tradicionales y punteras, aunque podés adaptarlas a cartuchos. Tienen más vibración que una Pen y requieren más mantenimiento (lubricación y ajuste de elásticos).
- Estilo recomendado: Tradicional, Blackwork pesado y Neotradicional.
2. Máquinas Pen: Ergonomía y Versatilidad
Las Pen llegaron para cambiar las reglas del juego. Su diseño similar a un marcador grueso las hace extremadamente cómodas para sesiones largas.
- Lo mejor: La vibración es casi nula. Son perfectas para el sistema de cartuchos, lo que permite cambiar de medida de aguja en segundos. Además, modelos como la Bronc X1 te permiten ajustar el stroke sin cambiar de máquina.
- A tener en cuenta: Al ser un sistema cerrado, si el motor falla es difícil de reparar en casa. Algunas pueden sentirse "suaves" para estilos que requieren un golpe muy seco, a menos que elijas una con motor potente de 10w o más.
- Estilo recomendado: Realismo, Fine Line, Dotwork y sombras suaves.